‘Active seniors’: el perfil de los adultos mayores con alto poder de consumo y vida digital


El aumento de la población adulta mayor está modificando la economía y los hábitos culturales. En este escenario aparecen los “active seniors”, un grupo con alto nivel educativo, competencias digitales y capacidad de consumo.
Según el Foro Económico Mundial, que retoma una definición de la Organización Mundial de la Salud, una sociedad “superenvejecida” es aquella en la que más del 20% de la población tiene 65 años o más.
Las personas mayores de 50 años representan alrededor de la mitad del gasto en las principales economías desarrolladas, y su peso seguirá creciendo en las próximas décadas. Así lo señala un informe de la AARP, una organización sin fines de lucro de Estados Unidos dedicada a temas vinculados al envejecimiento y la calidad de vida, en conjunto con la consultora Oxford Economics.
El estudio menciona que este grupo no solo crece en número, sino también en ingresos y peso económico, además de ganar protagonismo en los mercados a nivel global.
Al mismo tiempo, el envejecimiento avanza con rapidez en las economías desarrolladas. En Japón, aproximadamente un 30% de la población tiene 65 años o más, uno de los porcentajes más altos del mundo. Además, se estima que en Europa y Asia oriental cerca de un tercio de la población superará los 60 años para 2050, según datos de Naciones Unidas y el Banco Mundial.
Este proceso impulsa el avance de las sociedades superenvejecidas y refuerza el peso de la llamada economía plateada, el conjunto de actividades económicas y sociales vinculadas al envejecimiento de la población.
Los llamados “active seniors” forman parte de una generación que se aleja de la idea tradicional de vejez asociada a la inactividad. Se trata de personas que mantienen autonomía, participan en actividades sociales y culturales, y muestran interés por viajar, aprender y seguir desarrollándose.
A diferencia de generaciones anteriores, muchos adultos mayores utilizan la tecnología con naturalidad y continúan vinculados a diversos ámbitos productivos y sociales. Este cambio demográfico los posiciona como un grupo cada vez más influyente, con impacto creciente en sectores como el turismo, la formación digital y los servicios orientados a una población más longeva.
La economía plateada reúne los bienes y servicios orientados a las personas mayores y se perfila como uno de los motores del crecimiento en los próximos años. Sectores como la tecnología, el turismo y la educación continua ya adaptan sus propuestas para responder a las demandas de los “active seniors”.
Las empresas tecnológicas desarrollan dispositivos más simples y accesibles, mientras que el turismo suma experiencias personalizadas, con mayor comodidad y flexibilidad. Al mismo tiempo, el sector educativo amplía la oferta de cursos y programas destinados a personas mayores, una tendencia que gana terreno de forma sostenida.
El aumento de la esperanza de vida y la mayor actividad de este grupo están modificando los hábitos de consumo y las estrategias de mercado. Empresas de distintos rubros ajustan sus productos y servicios para atraer a un segmento que gana protagonismo en las sociedades cada vez más envejecidas.
Fuente: www.clarin.com



